Se puede decir, que es además de un lugar tranquilo donde pasar unos días de campo, Carlos Keen es un gran polo gastronómico. Su principal atractivo son los restaurantes de campo.
Entre sus sabores típicos se encuentran embutidos como los salames y el jamón crudo, los quesos, el asado, los platos a la olla, las empanadas de carne cortada a cuchillo y cocidas al disco, y las pastas. A lo largo de su circuito gastronómico se puede apreciar casas centenarias de ladrillo y adobe.
Algunos de sus puntos turísticos más visitados son el Museo de Maquinaria Rural, instalado al aire libre, el templo San Carlos Borromeo y la granja Mirador al Sur, famosa por su producción de miel y el cultivo de gírgolas.
A Carlos Keen llegaba el tren, que con el tiempo perdió su uso y hoy aún se conserva su histórica estación, que forma parte del recorrido turístico del pueblo. Allí también está El Granero Carlos Keen, un antiguo galpón de acopio de cereales, convertido hoy en un centro cultural, con exposiciones y shows en vivo a la gorra.
Otro lugar que vale la pena conocer es el parque de árboles frutales Jardín de Noideé, anteriormente sede de la Estafeta Postal.







