El único lugar donde el sol sale y se oculta en el mar es Punta Rasa, un sitio sin igual por sus condiciones geográficas. El agua dulce del Río de la Plata se encuentra con la salada del Mar Argentino y se fusionan, en medio de un entorno natural que enamora a todos los que lo visitan.
Ubicado al sur de la provincia de Buenos Aires, en el extremo sur de la bahía de Samborombón y el extremo norte del cabo San Antonio, está a solo 17 kilómetros de San Clemente del Tuyú, y es donde nace la Costa Atlántica argentina.
A diferencia de Mar del Plata o las otras populares ciudades balnearias, Punta Rasa no tiene lugares para alojarse, construcciones o restaurantes. Es solo naturaleza en estado puro, el viento sopla constantemente y los atardeceres constituyen un verdadero espectáculo. Si buscás alejarte del ruido de la ciudad y las muchedumbres para disfrutar en paz del sonido del mar, este es el lugar indicado. Para alojarse están los hoteles, casas de alquiler y cabañas que ofrece San Clemente, la localidad más antigua del Partido de La Costa junto a Mar de Ajó.
Punta Rasa es conocida por ser uno de los pocos lugares del mundo dónde el sol sale y se pone sobre el agua. A la mañana nace en el horizonte del Mar Argentino y a la tarde se esconde detrás de las calmas aguas de la Bahía Samborombón y el Río de la Plata. Las aguas turquesas, de un lado y azul más fuerte del otro, tampoco se juntan y desde el Faro se puede observar la franja divisoria que las divide. Un lugar que enamora a todos sus visitantes.
Se trata de un lugar para sacudir el estrés y reconectar con la naturaleza. Punta Rasa fue declarada reserva natural e incorporada a la lista de Humedales de Importancia Internacional en 1997. Es un sitio de gran importancia porque en cada primavera llegan miles de aves provenientes de regiones lejanas como Alaska y Canadá que, luego de comer y descansar, siguen viaje hasta Tierra del Fuego, donde inician la vuelta.
Cerca de allí se encuentra el Faro San Antonio, construido en 1890, un trípode gigante de hierro de 58 metros de altura. Con respecto al camino, lo habitual es que esté seco y en buenas condiciones, pero esto depende de las mareas, de la crecida del río, del viento y del clima.
La zona también es visitada, durante la primavera y el verano, por numerosas personas que desean practicar deportes acuáticos como el kitesurf y el windsurf, ya que se puede elegir entre las aguas más tranquilas del río o las más movidas del mar. Cerca de la zona del río, los turistas también podrán disfrutar de los cangrejales con cientos de estos crustáceos a orillas del agua.







