El Museo Municipal de los hermanos Emiliozzi rinde homenaje a los más grandes deportistas de la historia de Olavarría y figuras sobresaliente del Turismo Carretera, la categoría automovilística nacional más popular del país.
Dante y Torcuato Emiliozzi sobresalieron con una trayectoria repleta de logros y records: corrieron 183 carreras durante 20 años, obteniendo 4 títulos consecutivos de Campeón y uno de Subcampeón, con su famosa “Galera”.
La “Galera” es el apodo de la coupé Ford Modelo 1939 con la que debutaron los hermanos Emiliozzi en la Vuelta de Mar y Sierras del 23 de abril de 1950, y los acompañó durante 16 años hasta la carrera del 26 de junio de 1966 en Hughes.
Esta leyenda viviente del TC estuvo primero pintada en dos tonos de celeste; a partir de la Vuelta de Chacabuco para no Ganadores de 1953 fue roja, con la leyenda de “Mundo Deportivo”; llevó los colores blanco y negro de Ford Armando a partir del Gran Premio de La Lealtad de1953; y en la Vuelta de Santa Fe de 1964, apareció con el rojo y azul del nuevo patrocinador ATMA, colores que conservó hasta su última carrera. El dato de color es que esas tres competencias mencionadas fueron ganadas por Dante y Torcutato.
Este auto ícono de la categoría más popular de la Argentina corrió con tres motores distintos y con los tres triunfó: desde 1950 hasta 1955, con el revolucionario “Válvulas a la Cabeza”; desde 1956 a 1965, con el Ford 59 AB; y luego con el F-100 hasta su retiro de las rutas.
LA HISTORIA DEL MUSEO DE LOS EMILIOZZI Y QUÉ HAY DENTRO DE LAS SALAS
Al pasar el portón de entrada sobre la calle Necochea, todo el primer espacio estaba ocupado por la “Galera”. Alrededor de ella giraba todo: sobre un gran banco de madera con cajones para herramientas adosado a la pared de la izquierda, se desarrollaban la mayoría de los trabajos manuales: allí había una morsa, una bancada para control de cigüeñal construido por los hermanos, un decantador con filtro de humedad para aire comprimido de alta presión, y adosado a la pared un tablero con fusibles y llaves que comandaba la instalación eléctrica.
Detrás de la fosa estaba el famoso torno, una soldadora, una pluma de fuerza para levantar elementos pesados, una rectificadora de cilindros, una agujereadora y modestos armarios repletos de repuestos completaban el desordenado panorama. Ud. observará muchas de estas piezas originales ocupando los mismos sitios.
Tito, el gran artesano, se ocupaba del torno, soldadura y rectificación; Dante, paciente y prolijo en extremo, del encendido y carburación. Torcuato fue el copiloto de la “Galera” hasta 1967; Dante, su impecable piloto, y juntos fueron una dupla perfecta.
Detrás de la soga que resguardaba este espacio, se amontonaba la hinchada, respetuosa del silencio que reinaba en el “santuario”… Hasta que se le daba arranque a la “Galera” y los gritos y aplausos ensordecedores se mezclaban con el rugido del motor…
También la sala del Museo Emiliozzi posee tres pantallas táctiles, donde se puede leer la historia de Dante y Torcuato Emiliozzi, observar más de 400 fotos y videos y oír audios de la época. Un SMART TV, pantalla de 55′ resolución Full HD, para observar videos alusivos. También un parlante potenciado que trasmite el sonido del motor de la Galera a todo el Museo y auriculares personales para escuchar el sonido del motor de la Galera.
También se exhibe en el Museo:
-Un rincón homenaje a la Escuderia, que integraron hombres de Olavarria apasionados de los fierros y el Turismo Carretera.
-La Galera, el auto con el que los hermanos obtuvieron 4 campeonatos consecutivos de Turismo Carretera.
-La tapa de cilindros del motor revolucionario Válvulas a la Cabeza en vitrinas perfectamente iluminadas. Esta tapa fue ingeniosamente inventada por los hermanos Emiliozzi.
-Vitrinas con valiosos trofeos, cuadros, recuerdo, fotos, un maniquí vestido con el guardapolvo de trabajo que perteneciera a Tito Emiliozzi y objetos personales de los hermanos.







