“El amor después del amor” volvió a sonar en vivo en Mar del Plata, en dos recitales que Fito Páez brindó en la ciudad feliz en el Polideportivo Islas Malvinas.
Un público eufórico y cálido por ver al cantante coreó cada uno de los éxitos de este disco, el más vendido en la historia del rock nacional y contenedor de verdaderas piedras preciosas.
“Buenas noches Mar del Plata, que habrá pasado en nuestras vidas”, dijo el cantante rosarino antes de comenzar el recital con un clásico: “El Amor después del amor”.
Luego le siguieron temas que marcaron a generaciones de fanáticos: “Dos días en la Vida”, “La Verónica”, “Tráfico por Katmandú”, “Pétalo de sal”, “Sasha, Sisi y el círculo de Baba”, “Un vestido y un amor”, “Tumbas de la Gloria”, “La Rueda Mágica” y “Creo”, entre otros. El cierre fue a toda celebración con “Ciudad de Pobres Corazones”, “Dar es dar” y “Mariposa tecknicolor”.
Cabe señalar que el cantante viene de presentar este mismo show en el Estadio de Vélez, oportunidad en la que hubo grandes invitados especiales: Fabiana Cantilo, Nathy Peluso, Hernán de Mala Fama y David Lebón.
A Mar del Plata, en tanto, Fito llegó con su banda y con un espíritu brillante dispuesto a la celebración. Porque la mirada nostálgica por el paso del tiempo dio lugar a otra cosa: el festejo, el recuerdo alegre y un aquí y ahora vital. El músico está más conectado que nunca y sus fans más que propensos a bailar, cantar y disfrutar de una música que no pasa de moda. Como el amor, esa fuerza poderosa capaz de lograr poderosas transformaciones.
El tiempo pasa, sí, pero la vida se celebra y si viene con música cargada de recuerdos mucho mejor, pareció ser el lema detrás del que se encolumnaron familias, madres y padres con sus hijos e hijas, grupos de amigos, parejas grandes y hasta amigas reencontradas.
Muchos recordaban que Fito presentó este mismo disco en Mar del Plata en 1993, en el entonces estadio Super Domo -hoy desaparecido- ubicado en Edison y Juan B. Justo y entonces un templo para los recitales en vivo. Esa vez, como ayer, el encuentro también fue una comunión cercana y energética con uno de los grandes artistas argentinos.







