Las suaves ondulaciones de la geografía de Capitán Sarmiento le otorgan movimiento a la linealidad de la planicie. Este municipio ubicado en el noroeste de la Provincia fue reconocido como Capital Nacional del Turf y cuna de la bandera bonaerense: los jóvenes que la diseñaron nacieron y crecieron allí.
Los chacinados artesanales de la carnicería Sirera son otro sello distintivo de la ciudad. Salames, longanizas, chorizos secos, bondiola, chorizos colorados y jamón crudo elaborados con las recetas originales que usaban en las chacras durante la primera mitad del siglo XX.
En la década del cincuenta, junto a su familia, Don José Sirera comenzó a fabricar y vender productos a base de carne de cerdo para remontar la difícil situación económica. Por la calidad de los fiambres, la demanda creció y en 1961 abrieron las puertas de su carnicería.
En 1974, tras el fallecimiento de Don Sirera, bajó sus persianas y doce años después, Jorge, nieto de José, junto con su cuñado Oscar Portillo y las mujeres de la familia -que conocían con precisión cada receta- decidieron reabrir el negocio de la Avenida Mitre y Sarmiento.
“Estamos orgullosos de mantener el espíritu artesanal y familiar de la empresa. También nos hace muy felices que los más jóvenes se acerquen a probar nuestros productos”, afirmó Portillo. El público eligió al chorizo seco y a la morcilla dulce como los preferidos para disfrutar en casa.







