Rivera se destaca por ofrecer la posibilidad de degustar gastronomía típica judía y de recorrer su sinagoga y la Escuela Agraria, entre otros atractivos.
Desde hace un tiempo, el pueblo de Rivera, a 55 km de Carhué comenzó a explorar su potencial turístico y a recibir visitantes que llegan recomendados por la Municipalidad de Adolfo Alsina, por el Triángulo Turístico (impulsado por Cambio Rural-INTA) o por inquietudes personales.
A estos visitantes se los recibe con gran entusiasmo y se les ofrece un abanico de posibilidades para pasar una jornada distinta y conocer lugares que marcan la idiosincrasia del lugar, como su sinagoga.
Rivera es una fundación de inmigrantes ruso judíos quienes huyendo de la persecución zarista en Rusia, llegaron a radicarse y dar crecimiento al pueblo. Se fundó en 1905 con el nombre Colonia Barón Hirsch, en honor al filántropo judío que financió la ayuda a quienes buscaban sobrevivir fuera de la vieja Rusia. Luego comenzó a crecer en población y ritmo de trabajo e intercambio.
Rivera es una localidad de 4.000 habitantes y es la más próxima al límite con La Pampa sobre Ruta 60, que acerca la distancia desde Buenos Aires al sur argentino. Su base económica está ligada a la agricultura y ganadería en una pampa semi húmeda con un clima variado. Es un territorio que encierra la historia de la formación del modelo agroexportador y las campañas al desierto en desmedro de la ocupación de tierras de los pueblos originarios.
En 1907 tomó su nombre definitivo y por su historia e idiosincrasia hay edificios que resultan paradigmáticos. El edificio y funcionamiento de la sinagoga local es un atractivo que, por sí solo, merece ser visitado. En él se está gestando el Museo de la Colonización Judía de Rivera que sumará cada vez mayor cantidad de visitas.
Otro atractivo fundamental es la Escuela Secundaria Técnica Agraria que brinda una oportunidad de vida a 320 estudiantes de distintas localidades del interior bonaerense e incluso de la vecina provincia de La Pampa.
Los turistas que ya están llegando son recibidos en la escuela por los propios alumnos que le hacen la visita guiada por la huerta, la granja, las aulas y el sector de la industria.
Allí se les muestra donde se hace el dulce de leche, se recorre la sala de conservas y se les ofrecen los productos que se elaboran en la escuela y que están aprobados para la venta como queso sardos y saborizados, dulce de leche, mermeladas varias.
LA ESCUELA AGRARIA DE RIVERA
Próximamente, la Escuela Agraria inaugurará la fábrica de pastas. Un rango distintivo de esta escuela es que la mayoría de las y los jóvenes que asisten permanecen en ella de domingo a viernes inclusive.
La escuela ofrece a sus jóvenes experiencias transformadoras que los preparan para proseguir estudios superiores, organizar y gestionar un emprendimiento o insertase en el mundo del trabajo”, contó Liliana quien fue docente de la institución por 20 años.
Es justamente la Escuela Agraria la que está pensando en la alternativa del turismo como una más de las posibles herramientas con las que sus egresados podrán insertarse en el mundo del trabajo relacionado a los aprendizajes específicos de formación técnica productiva.
La Municipalidad de Adolfo Alsina, a través de la Dirección de Turismo, también está siendo un motor de difusión y promoción de visitas al pueblo. La oferta en Rivera incluye un recorrido guiado contando la historia de un ayer cooperativista y la recorrida por destacadas plazas y monumentos.
Quienes visiten Rivera pueden aprovechar a dar una vuelta por poblaciones cercanas como Huergo, Gascón, San Miguel Arcángel (Colonia de alemanes del Volga) y Colonia Lapin vinculada en su historia a la inmigración judía igual que Rivera.
También la laguna Chasi Lauquen, del mismo origen geológico que el lago Epecuén en Carhué, con un paisaje y micro clima especial que construye un ecosistema único y hermoso.
LAS COMIDAS TÍPICAS JUDÍAS
La actividad turística requiere de convicción, recursos y mucho trabajo. Personalmente, estoy convencida que tenemos todas las capacidades, herramientas y recursos para poner manos a la obra.
Desde su nacimiento la historia de este pueblo se teje con una colectividad que trabaja para crecer en conjunto, en convivencia ejemplar con otras colectividades, pero enraizando sus características religiosas, tradicionales, idiomáticas y festivas del pueblo judío.
Rivera también es un pueblo que en forma solidaria, colaborativa y cooperativa gestó e hizo de numerosas instituciones deportivas, culturales, recreativas un motor de crecimiento y bienestar para sus habitantes.
Cuenta con dos clubes deportivos, el Centro Cultural Israelita con la Biblioteca José Ingenieros, un parque camping recreativo Tiro Federal, Feria de Emprendedores, una gastronomía de comidas típicas que es indispensable degustar.







